dimanche 28 mai 2017

Miedo e incertidumbre en Guinea Ecuatorial
(DOCUMENTO ORIGINAL EN CATALÁN)

Vilaweb ha mantenido una conversación con el político opositor y responsable de relaciones internacionales del CPDS, Wenceslao Mansogo, y Tutu Alicante, director de la ONG EGJustice, con sede en Washington

Los opositores guineanos Wenceslao Mansogo y Tutú Alicante conversan durante las jornadas "Guinea Ecuatorial: Mirada al futuro"

 05/26/2017 22:00
Barcelona ha sido sede de una jornada de reflexión sobre la situación actual de la ex-colonia española Guinea Ecuatorial. Los debates 'Una mirada hacia el futuro. Retos y oportunidades 'se hicieron el pasado jueves en la sede de la Institución Milá y Fontanals (CSIC).
Nada va bien en Guinea. Es un país medio paralizado. No se ve alternativa. La actividad productiva es prácticamente nula. Aumenta la represión y la militarización. Parece que hay divisiones en el régimen. Hay temor de un futuro fraude electoral , sin duda el más grande de la historia, dicen- e, incluso, miedo de golpe de estado. Hay miedo, inestabilidad social, violencia y precariedad. Muchas familias no tienen ni un dólar diario para vivir. La gente cae como moscas. No van al hospital porque no tienen dinero. Se ha disparado la mortalidad infantil y el SIDA.
Este es, a grandes rasgos, el diagnóstico que hicieron dos destacados opositores al régimen justo llegados de Guinea: Wenceslao Mansogo, médico, activista por los derechos humanos y miembro del principal partido opositor, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), y Celestino Okenve, economista y presidente de Unión Popular (UP).

El líder opositor guineano Celestino Okenve a las jornadas 'Guinea Eqautorial. Mirada al futuro '
Sobre la situación económica, el profesor Celestino Okenve fue contundente: 'La actividad de estos años ha sido transferir dinero del petróleo, vía obras públicas, en los bolsillos de la familia Obiang y sus colaboradores. No había otro objetivo que expoliar, expoliar y expoliar, creando empresas ficticias o haciendo obras inútiles, como el aeropuerto de Corisco, donde no ha aterrizado ni un avión. Con la crisis, los ingresos del petróleo se han reducido a la cuarta parte. Hay doscientos proyectos parados, la mayoría de los cuales, inútiles. Las empresas han despedido a los trabajadores. Aparte del petróleo, no hay nada más. En cualquier país del mundo, la situación habría hecho caer el régimen, pero sospecho que esto en Guinea no pasará, a corto plazo. '
La crisis y la bajada de los precios del petróleo han degradado enormemente las condiciones sociales y económicas de los guineanos. Además, la corrupción y diversos procesos judiciales internacionales acosan al dictador Teodoro Obiang y su familia. El próximo 19 de junio, Teodorín, hijo del dictador y vicepresidente del país, será juzgado en París por corrupción y bienes mal adquiridos . Está acusado de saquear 110 millones de euros.
La comunidad internacional se lo mira a distancia. Por el contrario, el Vaticano parece estrechar lazos con la dictadura. Acaba de nombrar tres nuevos obispos en una celebración en Mongomo, ciudad natal de los Obiang, sin hacer la más mínima mención a la corrupción y la vulneración de derechos humanos.
VilaWeb ha mantenido una conversación con el político opositor y responsable de relaciones internacionales del CPDS, Wenceslao Mansogo, y Tutu Alicante, director de la ONG, EGJustice, con sede en Washington.
-¿Cuál es el ambiente que se vive en las calles de Guinea?
-Wenceslao Mansogo: Vivimos momentos de mucha incertidumbre y de mucho miedo porque no sabes qué pasa, realmente. Los militares están por todas partes, identificando y registrando la gente. Nos rodea la violencia y la intolerancia y esto genera mucho temor. No hay trabajo. La gente no tiene dinero, sufre mucho y el gobierno no hace nada. Vamos de mal en peor.

El Opositor guineano Wenceslao Mansogo durante las jornadas 'Guinea Ecuatorial: Mirada al futuro'
-De todos los años del régimen de Teodoro Obiang,¿ ahora es el peor momento? ¿Un callejón sin salida?
-WM: Desde que estoy en Guinea, desde 1994, sí. No recuerdo haber vivido un momento tan inestable como ahora. No sé exactamente qué pasa, pero todo el mundo se siente inseguro. Incluso, tengo miedo de salir por la tarde. Para recorrer tres kilómetros, te encuentras con tres o cuatro controles militares que quieren saber dónde vas y te revuelven el coche. Hay mucha inquietud.
-Desde el observatorio de la ONG EGJustice en Washington, como veis la situación?
-Tutu Alicante: Yo noto la incertidumbre. Y más, por parte del gobierno. Algunas reacciones recientes que ha tenido en contra de la sociedad civil, me hacen pensar que el gobierno teme algo. Noto menos miedo en la juventud, pero hay organización. Cada día hay más jóvenes dentro y fuera del país dispuestos a criticar al gobierno, mediante la música hip-hop, el cómic, la radio ... Los estudiantes reivindican sus derechos y apoyan la reciente huelga de taxistas. Desde fuera veo mucha más convicción. Hay medios como Radio Macuto y Diario Rombo, cada día se generan cosas. Lo que hace falta es unir fuerzas. La reivindicación sola no es suficiente. Nos tenemos que unir entre gente de diferentes etnias, partidos, grupos, formas de expresión. Hay que organizarse. Los artistas, los taxistas, los estudiantes, las mujeres del mercado ...
-Un paso adelante podría ser la unión de los partidos opositores?
-WM: Si lo conseguimos, sí, pero hay tendencia a boicotear iniciativas que no controlamos. Y no sé si todos los que hablan de unión lo dicen de verdad. Para nosotros es una necesidad vital. La gente nos lo pide. Solos no podemos ganar Obiang. Juntos, tampoco tenemos la garantía de vencerlo. Es importante dar la imagen de grupo unido a la población, que ya está harta.
-¿Tan fuerte cree que es Obiang, aunque ahora?
-WM: Sí, es fuerte. Que alguien se atreva a dar un golpe de estado y ya veremos qué pasa. Pienso que si espera algo es precisamente eso, que alguien se atreva. El golpe de estado es la idea más absurda que se pueda proponer en todos los ámbitos.
-Es posible que haya un golpe de estado?
-WM: Sí, es posible que uno de los suyos lo intente. Este es mi mayor miedo. El régimen tiene muchos problemas internos, profundos malentendidos. Obiang lo sabe. Quizá por eso hay tanto control y todo está tan parado.

El Opositor guineano Tutu Alicante durante las jornadas "Guinea Ecuatorial: Mirada al futuro"
-El juicio contra Teodorín que tendrá lugar el 19 de junio en París podría ser un detonante?
-WM: Este juicio, no sé por qué preocupa tanto. Al fin y al cabo, Teodorín no iría a la cárcel aunque fuera condenado. Ahora bien, sería un acontecimiento político importante, si lo condenaran. Obiang no podría pretender, como hasta ahora, que su hijo accediera a la presidencia. Quizás es este, el elemento negativo que preocupa Obiang.
-TA: Obiang y Teodorín no tienen una buena reputación fuera. Ni en España, donde tienen negocios. Aquí, los políticos saben con quién tratan. Si lo condenaran, no podría ser presidente, Obiang lo sabe y estaría dispuesto a hacer lo que fuera para conseguirlo. Todo se le haría internacionalmente más complicado.
-Si no puede ser Teodorín, ¿cuál sería la alternativa?
-WM: Ahora se habla mucho de las ambiciones calladas de su mujer, Constancia Mangue. Son rumores. Parece, sin embargo, que ella, en el círculo más íntimo, sigilosamente, va expresando la ambición que podría sustituir Obiang. Y esto podría haber generado cierto malestar entre ellos.
-¿Qué puede hacer la sociedad civil?
-TA: Creemos que tenemos que librar la batalla política más allá del terreno que ya hemos conocido y experimentado. Hay que reforzar lazos con las Naciones Unidas, con los medios de comunicación, en Europa y en África. Hay que conseguir apoyos para los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil que luchan por la transparencia, la libertad de expresión, la libertad de la mujer, la protección de los niños ... Estos grupos pueden hacer el trabajo social de coalition building necesario para debilitar a Obiang, si no, nos podemos encontrar un día con Teodorín o su madre a la presidencia.
-Y cómo hacen para darles apoyo y ayuda?
-Ya vamos trabajando con los chicos y las chicas de las escuelas, con los agricultores de los poblados. Además de hacer los mítines políticos, hay un trabajo de fondo, darles consejos y educación que les sean útiles para cultivar las fincas, por ejemplo, y de esta manera, poco a poco, nos vamos ganando la confianza perdida y trabajamos por la unidad.

Los opositores guineanos Wenceslao Mansogo y Tutú Alicante conversan durante las jornadas "Guinea Ecuatorial: Mirada al futuro"
-Donald Trump ha nombrado secretario de estado a Rex Tillerson, antiguo director de Exxon Mobil, una petrolera que apoya a Obiang. Esto es un blindaje para a él.
-TA: Sí, absolutamente. Rex Tillerson es un gran conocedor de la situación de Guinea, ha firmado contratos de Exxon Mobil con Obiang. Los derechos humanos, la democracia, la transparencia no son temas que le importen mucho. Y, de hecho, el Departamento de Estado aún no ha nombrado ningún encargado de asuntos africanos. Esto demuestra el poco interés que tienen.
-¿Tenéis algún plan para sensibilizar a la comunidad internacional?
-TA: Tenemos una oportunidad crucial en las próximas semanas. Guinea se postula para obtener un cargo en el Consejo de Seguridad de la ONU, sin oposición. Lo puede conseguir con los votos de países africanos, árabes y latinoamericanos. Es aberrante por los récords de corrupción y violación de derechos humanos que tiene. Debemos luchar todos juntos para pararlo, como hicimos contra el Premio Obiang de la UNESCO. Un presidente que ordena cortar los tendones a la gente, no puede estar sentado en el Consejo de Seguridad de la ONU.
-WM: No he conocido ni un programa existente, ni en las Naciones Unidas, ni en la Unión Europea, que asista a países en una situación como la nuestra. Hemos ido a todas partes aportando información sobre qué sucede realmente en Guinea. Nos reciben, les explicamos que carecemos de medios; que Obiang hace todo para que no tengamos. Nos está empobreciendo.
-¿Cómo?
-WM: Yo soy médico en un país sin médicos. Y no me permiten trabajar en el hospital, ni dar clases en eso que ellos llaman universidad, y que no parece que lo sea ... Tengo que vivir de mi esfuerzo. Cuando creo mi propia actividad médica, la boicotean para que no funcione. No podemos trabajar. Necesitamos que el país cambie. Todo el mundo nos escucha, pero pocos nos ayudan.
-Como médico, cuáles son las principales carencias sanitarias?
-WM: No funciona nada. Es un caos total. Voces recetas imposibles. No hay organización. No hay medicamentos. Muchos son falsificados. No hay farmacéuticos. No hay quien importe medicamentos elaborados; por ejemplo, para una tensión arterial que se complica. Los comerciantes importan los medicamentos que venden, como paracetamol, pero no tienen productos más elaborados. Para realizar operaciones quirúrgicas, necesito, por ejemplo, Bupivacaina, un anestésico común; me he movido por toda la ciudad buscándolo, y no lo encuentro. ¿Por dónde hay que empezar?

El opositor guineano Tutu Alicante durante las jornadas 'Guinea Ecuatorial: Mirada al futuro'
-Y España, ¿qué papel juega?
-WM: España nunca ha jugado un papel claro en la política de Guinea. Si España fuera un estado como Francia, la situación que vivimos ahora mismo en Guinea no existiría. Hay que decir basta. Se ha creado un intergrupo parlamentario sobre Guinea en las cortes. Podría ser un elemento catalizador. La inercia ha creado una complicidad de España con lo que ocurre en Guinea. El parlamento, con esa iniciativa, podría presionar al gobierno.
-TA: Yo pido a España que no avale a Obiang. Nosotros sabemos que la opinión de España sobre Guinea se tiene en cuenta en Ginebra y Bruselas.
-¿Qué papel podrían jugar los dirigentes africanos en la caída de Obiang?
-WM: Este papel no existe. Creo que Obiang tiene la habilidad de adelantarse a los acontecimientos que vivimos. El se da cuenta mucho antes que nadie de lo frágil que es su situación, y se adelanta. Obiang financia a candidatos de Ghana, por ejemplo. Y a otros candidatos de África del Oeste. Ahora ha dado refugio a Yahya Jammeh, el ex-dictador de Gambia. No podemos esperar una acción determinante de los dirigentes africanos. Además, se comportan como una secta que se autoprotege, para evitar que alguien les arrebate el poder.

-TA: Jammeh no está en Guinea por casualidad. Hay que saber que antes de que se asesinara Gadafi, Londres tenía ya planes para enviarlo como refugiado a Guinea. Para ellos, es un lugar seguro. Un paraíso terrenal de impunidad. Guinea no ha ratificado un montón de leyes y pactos internacionales. No se ha sumado al protocolo de Roma, por lo que la Corte Penal Internacional no tiene jurisdicción. No nos podemos apoyar en los dirigentes africanos. Es el pueblo guineano el que hará caer a Teodoro Obiang.

mardi 2 mai 2017

¿Para qué retornan a su país los cuadros y profesionales de Guinea Ecuatorial formados en el extranjero?
                                                                                                                          Por Wenceslao MANSOGO ALO   29/04/2017                       

El régimen de Obiang promueve la ignorancia y alienta la fuga de cerebros.

Un país forma a sus ciudadanos fundamentalmente para promover su desarrollo. Cuando se desarrolla la política educativa nacional, cuando se crean escuelas, centros de formación, universidades, etc., es para que la gente adquiera conocimientos y competencias, y contribuya al desarrollo de sus sociedades, en un mundo en constante evolución y de concurrencia cada vez más ruda. Formar a un universitario supone una gran inversión, que se capitalizará aprovechando los conocimientos adquiridos en provecho de la nación. La gente formada es un importante capital para el desarrollo.
Sin embargo, la experiencia de Guinea Ecuatorial, para los que hemos decidido retornar después de nuestros estudios en el extranjero, nos demuestra que esta no es la visión del señor Obiang Nguema, amo absoluto del país desde que desalojara a su tío Macías Nguema mediante golpe de estado en 1979. A Obiang no le gusta la gente formada. Ni la educación. Y lo demuestra. La educación y las personas formadas representan un peligro permanente para su permanencia en el poder. Se acompleja ante ellas. Si pudiera exterminar sin dejar huella a todos aquellos a los que considera intelectuales, lo habría hecho sin el menor miramiento. Desde que accedió al poder hace 38 años, no ha construido ni un solo centro de enseñanza secundaria en Malabo ni Bata, las dos principales ciudades del país. Las consecuencias son inequívocas en los resultados de la Prueba Nacional de Selectividad. Por el contrario, ha construido o profundamente rehabilitado más de veinte cuarteles militares en ambas ciudades. Y va pretendiendo irónicamente por ahí que “más vale un pueblo culto que uno rico” mientras él mismo, su esposa, su suegra, sus innumerables hijos, sus cuñados y sus familiares próximos, dilapidan sin el menor escrúpulo toda la riqueza de este país en el que actúan como dueños incuestionables.
Hasta hace poco no había universidad en Guinea Ecuatorial. Y todos los estudiantes que terminaban el ciclo secundario aspiraban a obtener una beca para estudiar en el extranjero. Desde que se ha creado en 1995 la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, a imagen y semejanza de Obiang Nguema, no ha cambiado gran cosa. Los estudiantes siguen queriendo y prefiriendo ir al extranjero, pues el nivel y la calidad de la formación que ofrece nuestra universidad quedan muy por debajo de los estándares internacionales. El reclutamiento de los enseñantes obedece prioritariamente a criterios de fidelidad ideológica. No se admite como profesores a los “opositores” y asimilados, por más brillantes y competentes que sean. Inversamente, personas de dudosa formación son reclutadas como profesores universitarios con tal de mostrar o expresar simpatía por el partido político gobernante.
Pero no es cómodo hablar de estas cosas. Porque generalmente, cuando, fuera de nuestras fronteras, uno cuenta lo que sucede aquí dentro, el interlocutor se le queda mirando como tomándole por un exagerado. ¿Cómo hacerle entender que no solo no es exagerado sino que, además, la realidad puede y suele ser mucho más cruda?
Alfredo Okenve y Enrique Asumu fueron detenidos el 17/04/2017 porque hacen lo que consideran oportuno para su país; fueron detenidos porque se dedican a una actividad que, para los que dirigen el país, va a contracorriente de la voluntad del régimen: dirigir una ONG sin el necesario control o la anuencia del Gobierno. Y tanto más cuanto que la actividad de dicha ONG tiene que ver con los derechos humanos.
Ambos se formaron en el extranjero y regresaron entusiasmados a su país para contribuir en su desarrollo. Hoy les toca a ellos pagar por su preferencia nacional. Ayer fueron otros. Mañana, sin ninguna duda, hablaremos de otros mientras perdure la dictadura.
Alfredo Okenve es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid. Regresó a su país en septiembre de 2001 para aportar los conocimientos que ya poseía. Era su contribución al desarrollo de Guinea Ecuatorial. Ejerció como profesor en eso que llamamos Universidad Nacional, antes de que lo echasen porque no quería dejarse someter ni doblegar por la voluntad del régimen que dirige el país. Después de vivir muchas vicisitudes y exclusiones, pasó a ocuparse exclusivamente de la ONG que había creado: el Centro de Estudios e Iniciativas para el Desarrollo (CEID). Desde su creación, CEID está en el punto de mira del régimen como organización “non grata”, a perseguir y abatir.
Enrique Asumu es médico; se formó en la Unión Soviética y, como Alfredo, también regresó a su país para contribuir con sus conocimientos en la salvación de las numerosas vidas que caen a diario como moscas en nuestro país. Como moscas. Es alucinante la cantidad de personas que mueren cada día en las ciudades y poblados de Guinea Ecuatorial “por largas enfermedades que venían padeciendo”, según la fórmula consagrada. Enrique Asumu fue destinado al Hospital General de Bata, la ciudad más grande del país, pero las condiciones de ejercicio, de remuneración y de vida resultaron tan deplorables que una actividad privada suplementaria se le impuso. Enrique es asimismo el Presidente de CEID. El percance vivido ahora ha supuesto una dura prueba para él, porque su salud, muy precaria, comporta un alto riesgo de degradación en circunstancias adversas.
No hay razón lógica que explique la detención de estas dos personas. Pero así actúa el régimen de Obiang Nguema, ejemplo extremo de dirigente arbitrario, cuando persigue a alguien. Y sin haberles ofrecido tal explicación racional, les exigen dos millones de Francos CFA (>3.000 €) de multa a cada uno de ellos para que los dejen libres. Multa, ¿por qué?
La historia de Alfredo y Enrique se parece mucho a la mía propia. Después de graduarme en Medicina y ejercer cierto tiempo en Francia, regresé a Guinea Ecuatorial en noviembre de 1994, con este ánimo de ser por fin útil a mi país. En enero de 1995 empecé a ejercer con mucha energía en el Hospital general de Bata. Muy rápidamente etiquetado de opositor, la represión se abatió sobre mí. La primera señal, que no vi venir, fue la persistente difusión entre mis pacientes de falsos rumores sobre mi probidad profesional; fui convocado a declarar ante los servicios de Seguridad sin saber lo que había hecho. En otra ocasión, mi salario (38.000 F CFA/mes = 57,92 €; sí, cincuenta y siete euros) fue retenido en 1996 por no haber votado a favor de Obiang Nguema en las elecciones presidenciales. Por la misma razón, fui echado una primera vez del hospital, antes de ser readmitido un par de meses después. De paso, mi esposa fue también despedida del puesto de secretaria bilingüe que estaba ocupando en una empresa privada. La segunda vez que me echan del hospital, en 1999, fue la definitiva, por opositor, en un país con grave penuria de médicos normalmente instruidos. Desde entonces me las arreglo en libre ejercicio. Tuve que generar una actividad profesional propia creando un pequeño centro médico bastante concurrido, que dirijo hasta hoy y que el régimen siempre ha querido cerrar. Me encontré desahuciado sin previo aviso en octubre 2001, debiendo encontrar con urgencia un alojamiento de fortuna con toda mi familia. Más tarde, aquellos que me ofrecieron alquiler eran intimidados y se retractaban. Sufrí bastante para encontrar un alojamiento estable en Bata. El propietario del edificio que alquilaba para mi actividad se encontró brutalmente en la cárcel, sin motivo aparente: debía echarme para que lo dejaran libre. Compré una parcela de terreno en un barrio de Bata, que vallé, y en la que tenía ya construida una casa de madera nueva y una obra con material permanente en curso. El propio Obiang decidió extender su palacio de unos cuatro kilómetros, hasta donde estaba mi parcela, y se la quedó, sin compensación, así de simple: quia nominor leo. No contento con este insoportable acoso, y para privarme de mi herramienta profesional, fui groseramente acusado en 2012 de mutilar a una paciente fallecida durante una intervención quirúrgica, enviado a la cárcel durante cuatro largos meses, condenado al cierre de mi establecimiento y a no ejercer mi profesión. De no ser por algunas reacciones persuasivas, estaría hoy vendiendo panecillos en la calle.
Con el transcurso de los años, mi familia había crecido, estaba arraigada y mi entusiasmo inicial se había volatilizado, mientras esperaba la siguiente embestida del régimen de Obiang Nguema. Cuando ocasionalmente viajo a Francia, vuelvo a vivir momentos apacibles, mis compañeros me acogen con alegría y me ofrecen comodidades: son profesores de universidad (en Guinea me rechazan porque soy opositor), grandes investigadores, tienen vida estable, programada. Yo pude perfectamente haber preferido la misma vida allá.
¿Tiene sentido, pues, que uno vuelva a su país para vivir estas peripecias, exponiendo a veces su vida? La respuesta lógica, después de un análisis sereno, sería no. Eso explica que muchos guineanos opten por quedarse a vivir en el extranjero. Es uno de los principales factores explicativos y justificativos de la fuga de cerebros de Guinea Ecuatorial; la gente prefiere quedarse a vivir donde su formación es valorada y puede llevar una vida “normal”. Pero es también, precisamente, lo que persigue Obiang, para que no le hagan sombra mientras lleva tranquilamente a cabo sus lucrativos negocios en Guinea Ecuatorial.
¿Qué porcentaje de guineanos formados se queda en el extranjero? Este dato depende de muchos factores: de qué época se trate, del grado de apego del interesado a su país, del país formador, de los estudios realizados, etc. Pero todos los factores confundidos, se puede estimar que este porcentaje ronda por encima de los 50% desde que el país es independiente, coincidiendo con el inicio de las dictaduras.
Vamos a tomar un ejemplo que conozco bien: el mío. Salí de Guinea en 1980 con otros 14 compañeros para estudiar en Francia. Solo uno regresará a Guinea sin haber conseguido hacer estudios universitarios. De los quince:
·         8 regresaron a Guinea. Dos han fallecido, uno de ellos de miseria; era ingeniero técnico formado en el Instituto Universitario de Tecnología de Toulouse. Seis vivimos hoy en el país. De estos, uno es familiar de la familia dirigente, 2 colaboran activamente con el régimen (tienen altas responsabilidades) y los otros 3 se las arreglan. De estos últimos, dos son doctores (los únicos del grupo), uno de los cuales se graduó en la Sorbona de París: un valor totalmente infrautilizado.
·         7 se quedaron fuera de Guinea. Uno falleció. Los otros seis se desenvuelven hoy en el extranjero. Uno de ellos intentó retornar a Guinea, pero la presión sobre él fue tan tenaz que se resolvió a regresar al exilio: es periodista.
Las promociones siguientes a la nuestra presentan características similares.
Guinea Ecuatorial es un país básicamente rico, que hubiera podido ampliamente tenerlo todo si sus dirigentes lo hubiesen deseado. Esta riqueza ha hecho la desgracia del país: por poseerla indefinidamente y a unos niveles innecesariamente elevados, el Señor Obiang y familia han erigido un régimen extraordinariamente represor, impresentable, corrupto y corruptor. El país vive sumergido en un desorden de corrupción nepotista, de falta de valores y de retorno al primitivismo con el resurgimiento de rituales macabros y ensalzamiento de la brujería.
De entre los profesionales que retornan al país, en nuestro caso concreto, los hay que, por miedo, ansias de poder, oportunismo circunstancial, intereses familiares, políticos o económicos, creen necesario someterse y adherirse a estas prácticas. Entonces se convierten en peligrosos colaboradores del régimen, abierta o subrepticiamente, con consecuencias perniciosas para el país. Estos retornaron sin convicciones firmes o con intereses calculados.
Otros, por el contrario, privilegian los valores humanos, la probidad de la formación recibida, la honestidad, la rectitud, la justicia, y entonces, se convierten automáticamente en los “enemigos de la patria con nefastas ideas importadas”. Si quieren vivir en Guinea Ecuatorial, deben prepararse a sufrir. Estos son los que van a levantar conciencias, en detrimento de su porvenir personal y familiar. Para eso han retornado a su país y permanecido en él a pesar de la adversidad.
Con esta nota, quiero saludar el coraje y el valor de Alfredo Okenve y de Enrique Asumu, animarles y expresarles todo mi apoyo moral y mi solidaridad. Con su firmeza y perseverancia frente a la dictadura, levantaremos más conciencias en el país. Con esto y la actividad que ejercemos a pesar del régimen, habremos capitalizado nuestro retorno al país. 

Wenceslao Mansogo Alo
Doctor de Estado en Medicina por la Universidad Jean Monnet de Saint-Etienne, Francia
Especializado en Ginecología, Obstetricia y Medicina de la Reproducción
Diplomado universitario de Medicina Tropical
Máster en Ciencias Biológicas y Médicas en Estadística, Informática y Epidemiología


lundi 11 août 2014


PERIÓDICO “EL LECTOR” DE GUINEA ECUATORIAL
ENTREVISTA AL SEÑOR PONCIANO MBOMIO NVÓ

1.- Pregunta.- Sr. Ponciano, cómo se define. ¿abogado o político?

Respuesta: De entrada, sería de ética social darme el apelativo de Doctor  Ponciano, para situarme en la escala social que me merezco, aunque se nota que en Guinea Ecuatorial han desaparecido las escalas sociales que conocí durante mi infancia y juventud.  Ahora bien, como hombre de ciencia, y antes de responder a lo que soy, si abogado o político, me gustaría definir lo que yo entiendo por abogado y  por político.

Abogado es el profesional en Derecho, licenciado o doctor, inscrito en un Colegio de Abogados, y que de forma libre e independiente se dedica al asesoramiento jurídico y la dirección y defensa de las partes en todo tipo de procesos.

Político es la persona que se dedica a una actividad política, o quien interviene en las cosas del gobierno y negocios del Estado.

Evidentemente, soy abogado porque, desde enero de 1992, estoy inscrito en el Colegio de Abogados de Guinea Ecuatorial, con el número 37 de colegiación, y me dedico a las actividades enunciadas en líneas precedentes.

No soy político, porque no me dedico actualmente a ninguna actividad política de las enumeradas para los políticos. Ahora bien, si se entiende por político a la persona que  también  es abogado y se dedica al libre ejercicio de la profesión y defiende a los mal llamados opositores en pleito, no creo estar en razón los que opinan de esa manera, porque están absorbidos por el mimetismo político negativo imperante en el país, y porque no se han leído ningún artículo de la Ley Fundamental. No me extraña que por ello me hayan suspendido en dos ocasiones el ejercicio de la profesión, la primera vez por defender a Faustino Ondó Ebang (de UP), y la segunda y última vez al Dr. Wenceslao Mansogo Alo (de CPDS). De verdad no sé el miedo que se tiene de mí en este país como político.

En el régimen mal llamado de triste memoria sufrí durante tres años privación de libertad sin mandamiento judicial ni juicio previo por supuesto atentado contra el presidente Macías. Y en este régimen de alegre memoria estoy perseguido por defender a supuestos opositores con los que justifican identificarme. Por tanto, ayer fui opositor al presidente Macías y hoy opositor al presidente Obiang. Pero todo ello queda muy lejos de la realidad porque estoy más apegado a la ciencia que a la política, que en nada me beneficia; antes bien, me perjudica de forma gratuita. Cada cosa con su tiempo, y tiempo llegará para conocer el fondo de esa cuestión.

2.- Pregunta.-Existe la información de que usted haya firmado el llamado “pacto de Madrid” propulsado en los últimos meses por la CPDS. ¿Por qué y para qué lo ha firmado?

Respuesta: No lo he firmado como militante de un partido político, porque no pertenezco a ninguno, ni estoy sujeto a la disciplina de un grupo político. Soy profesional independiente y he sentido la nostalgia de ver a todos los guineanos, de fuera y de dentro, reunidos en una mesa para debatir los asuntos públicos que conciernen a todos los guineanos, políticos y no políticos, sobre todo a los que viven alejados de la tierra que les vio nacer y están  privados de su nación, que es para todos nosotros, y no para unos; nación que tampoco es sólo para los partidos políticos legalizados, sino para todo aquél que tenga la nacionalidad ecuatoguineana.

3.- Pregunta.-Pero, el escenario político de Guinea Ecuatorial está en el interior del país. ¿Por qué Madrid?, y ¿usted se ha dado cuenta de que lo suscriben un colectivo de políticos no reconocidos en el país? 

Respuesta: ¿Y por qué Madrid fue la ciudad donde se celebró la Conferencia Constitucional previa a la independencia de Guinea Ecuatorial? Yo parto de la idea de que todos somos guineanos, de fuera y de dentro, y que la discriminación entre colectivos políticos reconocidos y no reconocidos es irrelevante en cuanto a los derechos de unos y otros. También es de mi opinión que si hubiera medios económicos suficientes, habría sido oportuno que los promotores del Manifiesto de Madrid se trasladasen a todos los países del mundo donde fijan su residencia ciudadanos ecuatoguineanos, porque todos ellos tienen cabida en Guinea Ecuatorial, y si hasta ahora no vienen como debe ser a pesar de la bonanza económica que se vive,  es porque algo no funciona. Y sólo mediante un diálogo sincero, cuando hay voluntad política para ello, se puede aglutinar a todos los hijos de este país en una sola casa, que es Guinea Ecuatorial. La expresión de “políticos no reconocidos en el país” invita a retornar a la época del voto censitario, por el que sólo podían votar los ricos y los ciudadanos con titulación universitaria, y creo que se ha superado esa etapa política. Todos los guineanos, ricos, pobres, jóvenes, ancianos, hombres, mujeres, debemos ser iguales ante la ley, porque esa discriminación entre políticos reconocidos y no reconocidos en el país indica que no hay igualdad ante la ley, y que sólo se considera como tales los residentes en Guinea Ecuatorial, también seccionados en grupos bien identificados y discriminados. Por otra parte, la Ley de Partidos Políticos vigente no restringe la creación de más partidos políticos aparte de los ya existentes; es decir, que la Ley deja todavía abierto el camino para la creación de otras formaciones políticas. Pues aquellos políticos no reconocidos en el país también tienen oportunidad para legalizar sus partidos o movimientos. Y ello sólo lo pueden conseguir, eso sí, estando en el país, y no en el extranjero.

4.- Pregunta.- Se entiende que pactos como estos son suscritos por los partidos políticos representados por sus delegados o representantes.  ¿Y usted lo ha firmado en el nombre de cuál colectivo?

Respuesta: ¿Quién ha dicho que para alcanzar la buena gobernabilidad en un Estado de Derecho, sólo pueden firmar pactos los partidos políticos? ¿Con eso me quiere señalar que sólo tienen derecho a votar en unas elecciones municipales, legislativas o presidenciales los afiliados a los partidos políticos? Pues no. Existe lo que se llama Sociedad Civil, que comprende no solamente los partidos políticos, sino también sindicatos de trabajadores (que no existen en Guinea Ecuatorial), asociaciones profesionales (sólo existe el Colegio de Abogados), organizaciones no gubernamentales, profesionales independientes, empresas públicas y privadas, agricultores, cooperativas, estudiantes, profesores universitarios y de otros niveles de enseñanza, etc. Todos esos colectivos e individuos están llamados a beneficiarse de la buena gobernabilidad.

Respondiendo a la pregunta, yo he firmado el Manifiesto de Madrid como profesional independiente y hombre de leyes muy sensible a las injusticias, porque he sido víctima antaño de ellas, porque entiendo que si hay guineanos residentes en otros países quejándose de la mala gobernabilidad, es porque hay algo que no va bien, algo que les excluye de la cosa común. Porque legitimar sólo a los guineanos residentes en el país como detentores del derecho a firmar pactos o rechazarlos, es violar el principio de la protección diplomática, que reside en la nacionalidad. ¿Quién ha dicho que los guineanos residentes fuera del país no tienen derecho a opinar sobre los asuntos públicos de Guinea Ecuatorial? ¿Entonces, por qué se instalan  urnas en las misiones diplomáticas de Guinea Ecuatorial durante las elecciones presidenciales? ¿Sería para que voten masivamente los extranjeros de esos países o los guineanos?

Por último, y como profesional independiente, soy miembro individual no solamente del Colegio de Abogados de Guinea Ecuatorial, sino también de la Unión Internacional de Abogados (UIA), la Asociación Europea de Abogados (AEA) y de la Asociación Nacional de Abogados Laboralistas de España (ASNALA), y poseo los carnés distintivos de mi afiliación a esas instituciones profesionales, que de alguna manera me hacen tener puntos de vista diferentes frente a otros profesionales que sólo viven lo cotidiano de nuestra sociedad, y no la evolución que ha experimentado la Profesión de abogado en el mundo. Pero me consta que se prefiere contratar los servicios de abogados extranjeros para tratar asuntos públicos de Guinea Ecuatorial que a los abogados guineanos, lo cual implica un desprecio a la cosa nostra.

5.- Pregunta.- Sr. Mbomio Nvo, en los últimos años, nos hemos informado de varios acuerdos como estos, con la finalidad, según las voces de los políticos suscritos, “de impulsar un proceso de cambios políticos en el país”; pero, ninguno de estos acuerdos haya triunfado; sino, se ha constatado una guerra de intereses entre los promotores de los mismos. ¿No cree que sucedería con la nueva iniciativa?
Respuesta: El contrato, el pacto, la ley, son acuerdos de obligado cumplimiento en una sociedad civilizada y en un Estado de Derecho, cual se predica de Guinea Ecuatorial. Pero estoy observando, no como político sino como abogado, que la asunción de bienes materiales invade la voluntad de los ciudadanos para oponerse al respeto de los pactos, no solo de los nacionales sino también de los internacionales. El partido político ya no tiene el sentido que le atribuye la Ley reguladora, cual es la participación en la formación de la voluntad general por la que debe gobernarse y conducirse la sociedad. Todo se ha reducido a la conquista de dinero, de modo que, si se hace buena estadística, se apreciará que algunos partidos políticos carecen de militantes para la supervivencia como tales, y otros están en permanente desintegración en facciones.
Y eso que se llama “reinserción” al partido gubernamental es la vergüenza más grande que se puede vivir en países democráticos. Lo normal es que desparezca un partido político por haber perdido su militancia, y no que perviva sólo porque su líder tiene la necesidad de seguir beneficiándose de la subvención estatal. Así las cosas, desaparece el nacionalismo y el espíritu democrático que se precisa para respetar los pactos suscritos. En una palabra, los pactos, contratos, convenios y leyes de obligado cumplimiento se convierten en simples instrumentos semánticos.
6.- Pregunta.- Su opinión del actual clima político interno de Guinea Ecuatorial. ¿Le parece mejor que los últimos quince años?
Respuesta: El desarrollo físico de un país no puede ni debe suplantar al desarrollo espiritual o humano. Si llego a observar que un licenciado universitario de ahora escribe con faltas de ortografía, mientras el bachiller de hace cuarenta años lo hace mejor, concluyo que no se avanza en nada. Si el fin supremo del Estado es la persona humana, procuremos primero por el desarrollo de ésta y no por la edificación apriorística de la vivienda que va ocupar con su familia. Como bien lo señala un economista inglés en un estudio comparativo entre la educación y el desarrollo económico, “más vale dejar como herencia a tu hijo un título académico que doscientas mil libras esterlinas”. Si nos fijamos en las obras de infraestructura dominantes frente al subdesarrollo humano, hablaremos de pocos elogios y de mucho despilfarro de los recursos humanos. El desarrollo de las estructuras humanas deja mucho que desear.
7.- Pregunta.- Hace pocos días, el presidente Obiang Nguema ha afirmado que “aceptaría una mesa de diálogo con todas las sensibilidades políticas”, pero en el país. ¿Cómo le parece esta predisposición del Presidente?

Respuesta: Si es el Presidente el que debe propiciar con su aceptación el diálogo incluyente, por eso he firmado el Manifiesto de Madrid, y por entender que con ello se creará un ambiente favorable para que los guineanos del exterior retornen al país con las debidas garantías jurídicas que influyan en el diálogo de carácter incluyente. Ahora bien, si se va hacer un teatro cuya aspiración siga dando la ecuación de “a menos comensales más ración”, no vale la pena proyectar ese diálogo.

Por lo demás, debe tomarse en consideración que casi la tercera parte de la población de este país está residiendo en el exterior, y cada uno de esa población no residente tiene sus motivos para no retornar al país a pesar de la crisis económica que azota a muchos de los países europeos de acogida.

8.- Pregunta.- Hace unos pocos años, por un referéndum nacional se ha aprobado la reforma de la Constitución. ¿Qué nuevos cambios proponen ahora los partidos políticos? 
Respuesta: Desde que Guinea Ecuatorial accedió a la independencia el 12 de octubre de 1968 ha conocido la vigencia de seis Constituciones (1968, 1973, 1982, 1991, 1995 y 2013). Como jurista de profesión liberal, han sido y siguen siendo constituciones semánticas o impracticables. Me explico, toda Ley Fundamental consta de dos partes, la dogmática y la orgánica. En la parte dogmática se consagran los derechos y libertades fundamentales de las personas, derechos cuya proclamación, en muchas Constituciones como la nuestra, no es de aplicación directa. Pues, a cada derecho o libertad le corresponde una ley de desarrollo para su ejercicio. Sin embargo, nuestras constituciones no cesan de argumentar que “una ley regulará el ejercicio de ese derecho o libertad”, lo que no se da en la práctica. Así las cosas, los ciudadanos se quedan mudos y pasivos ante las constantes agresiones a sus derechos y libertades fundamentales, porque no conocen el camino a seguir para plantear la reivindicación del derecho vulnerado. Si eso es lo que exigen los partidos políticos, me vale la pena haber firmado el Manifiesto de Madrid.
Y pongo como caso para cerrar este apartado el artículo 10 de la Ley Fundamental en vigor, que  reconoce a los trabajadores el derecho a la huelga, y a renglón seguido afirma que una ley regulará el ejercicio de este derecho ¿Y dónde está esa ley? Lo mismo puedo decir de otros tantos derechos, sin restar importancia a la legislación civil y penal franquista que sigue aplicándose en los tribunales de justicia patrios.

9.- Pregunta.- En su faceta de abogado,  qué está sucediendo en el colegio de abogados de nuestro país. Dicen algunas fuentes que funciona sin “criterio”.

Respuesta: Yo fui Secretario del Colegio de Abogados de Guinea Ecuatorial durante dos mandatos seguidos (1996-2000 y 2000-2004). Durante esos dos mandatos firmamos Convenios de Hermanamiento con los Colegios de Abogados españoles de Alicante, Zaragoza y Bilbao, convenios éstos que tenían por finalidad mantener el adecuado nivel profesional en el ejercicio de la abogacía en Guinea Ecuatorial con apoyo de esos colegios. Incluso el Consejo General de la Abogacía Española nos compró un terreno de mil metros cuadrados donde construir nuestra sede. Tal proyecto no pudo llevarse adelante por culpa de los que tienen en este país el derecho de calificar a los demás y no a ellos mismos. Los Estatutos del Colegio prevén que la Junta de Gobierno debe renovarse cada cuatro años, pero la actual Junta lleva en el poder tres mandatos sin renovación. Pero este no es el problema, sino el exacerbado intrusismo profesional que se registra en nuestro Colegio de Abogados, donde constan ya como inscritos profesionales que no son licenciados ni doctores en Derecho, los que han cursado estudios de Derecho hasta el nivel de la diplomatura, y otros que tienen títulos académicos falsificados, si bien la mayor parte de culpa la tiene la Comisión de Homologación de Títulos residenciada en el Ministerio de Educación y Ciencia. Otro problema surge en la incompatibilidad de varios miembros de la Junta de Gobierno del Colegio, por ser éstos miembros de gobierno estatal. Ante ese desorden, los jóvenes abogados están abandonados a su suerte.

10.- Pregunta.- Podría, Sr. Ponciano explicarnos qué es prevaricación. Pero, en ningún momento se ha condenado a nadie de este país por este delito.

Respuesta: El prevaricato, del que se deduce el delito de prevaricación,  es una manifestación de la corrupción desarrollada por empleados y personas dedicadas al ejercicio de funciones públicas.

Consiste en el incumplimiento malicioso o por ignorancia culpable, de las funciones públicas que se desempeñan. Se destaca más en injusticia dolosa o culposa cometida por un juez o magistrado. Puede consistir en acción u omisión dolosa o culposa.

Por mi experiencia profesional, si se tuviera que procesar a los jueces y magistrados incursos en el delito de prevaricación, se cerrarían las puertas de la mayor parte de los juzgados y tribunales por tener a los titulares en la mazmorra. Pero sucede todo lo contrario, gozan de absoluta impunidad y eso debilita el normal funcionamiento del Estado de Derecho por la inseguridad jurídica que corona los negocios.

Más que por la defensa de opositores, la verdadera causa de mi persecución nace de mi oposición radical a la prevaricación judicial, cuya denuncia no es del gusto de muchos  detentores de los cargos de jueces y magistrados, por lo que aprovechan la oportunidad de calificarme de opositor y continuar con su agosto en perjuicio de mi clientela. Arrastro un rosario de casos de prevaricación punibles.

11.- Pregunta.- A propósito, Sr. Ponciano ¿Qué hace una abogado guineoecuatoriano en las oficinas de AMMISTIA INTERNACIONAL?

Respuesta: Como recordará, Amnistía Internacional es un movimiento global presente en más de 150 países y que trabaja para que los derechos humanos, reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada en 1948 y otros tratados internacionales, como los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, sean reconocidos y respetados. Su objetivo principal  es realizar labores de investigación y emprender acciones para impedir y poner fin a los abusos graves contra los derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos, y pedir justicia para aquellos cuyos derechos han sido violados.

Amnistía Internacional sigue muy de cerca la evolución de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial. Soy abogado defensor de los derechos humanos, cualificación que es bien reconocida no sólo por Amnistía Internacional, sino por otras Organización Internacionales sobre Derechos Humanos,  por la activa participación que he tenido en los procesos contra opositores celebrados en Malabo durante las décadas de los años 90 a 2000.

Amnistía también ha vivido de cerca el calvario a que he sido sometido en dos ocasiones con suspensiones colegiales por supuesta defensa de opositores.

Creo que si me invita la Sección de Amnistía de Portugal para conocer de primera mano la evolución de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial, no debe ser motivo de preocupación de nadie. En este campo gozo de libertad de cátedra y no necesito autorización para relacionarme con Amnistía Internacional, cuyo trabajo carece de aspiraciones políticas.

12.-  Pregunta: ¿Por qué cree que la COMISION DE QUEJAS Y PETICIONES  del Parlamento se hace más creíble por la población que a los juzgados?

Respuesta: Por culpa del propio Poder Judicial, competente para dilucidar muchos de los conflictos asumidos en la actualidad por la Comisión de Quejas y Peticiones, aunque los jueces y magistrados alegan que se confiere más poder al Parlamento que al Poder Judicial, lo cual no me convence. Pues partiendo de la disposición constitucional que otorga al Poder Judicial la potestad de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, no llego a entender por qué el Parlamento se subroga en esa potestad para ejecutar sentencias firmes dictadas por los Juzgados y Tribunales.  Ahora bien, siempre he partido de la falta de ética profesional de los jueces y magistrados integrantes del Poder Judicial, falta de ética derivada de la inexistencia de la carrera judicial en el país desde que éste accedió a la independencia el 12 de octubre de 1968. En este sentido, si se tiene presente que todas las leyes orgánicas reguladoras del Poder Judicial que ha conocido el país dedican parte de su articulado a la carrera judicial, a la que debe accederse mediante la superación de una prueba selectiva y sometimiento a una formación durante dos años en la Escuela de Práctica Judicial, la realidad de esa aspiración es contraria, porque ninguno de los que ostentan en Guinea Ecuatorial el cargo de juez o magistrado es de carrera, por no haber superado los filtros legales para la obtención del título habilitante. Así las cosas, se nota que hay un hueco ético profesional en ese personal, por ignorar de facto las obligaciones y derechos del juez en el ejercicio de sus funciones. Todo es rutina, y estamos en pleno siglo XXI  en un país con problemas económicos y sociales de gran magnitud que sólo deben resolver esos jueces y magistrados. Hueco ético profesional que se cubre con la corrupción galopante que se registra en los juzgados y tribunales detentados por jueces y magistrados sin formación profesional, que, aparte de dictar a sabiendas resoluciones injustas,  confunde los depósitos judiciales de los administrados con su salario, por su constante desvío. Ante ese estado de cosas, gana terreno la Comisión de Quejas y Peticiones, que basa su actuación en la defensa de los intereses de los ciudadanos que votan a los diputados.

13.- Pregunta: ¿Cree usted que la justicia es universal?. ¿Sabría en este sentido explicar del por qué la Comunidad Internacional en más de cincuenta años tiene sometida y permite el genocidio a la población de Palestina? 
Respuesta: Del eterno conflicto entre Israel y Palestina tengo poco que opinar, porque el Derecho, como deber ser, es el que resuelve casi todos los problemas del mundo, por la inobservancia de la ley de la jungla que ha impuesto la civilización moderna. Pues no hay derecho aplicable al caso israelo-palestino. Hace poco albergué esperanzas de solución cuando el Santo Padre Francisco, tras su viaje a ambos países, reunió en Roma a los líderes de ambos estados. Apenas dos meses de esos encuentros, han vuelto a saltar las alarmas, y allí tenemos el holocausto sangriento, condenado por la ONU y también por EE.UU. Amnistía Internacional ha pedido que los responsables de ese magnicidio sean conducidos ante el Tribunal Penal Internacional. Tal vez el conflicto sea resuelto por las futuras generaciones.


samedi 9 août 2014


Plan de lucha contra la Fiebre Ebola en Guinea Ecuatorial

El actual brote del virus Ebola apareció en Guinea Conakry en diciembre de 2013 y, en la actualidad, se está propagado con gran celeridad en Liberia, Sierra Leona y Nigeria. Es el mayor brote de Ebola desde la primera aparición de este virus tan contagioso como virulento en 1976. Algunos medios incluso han evocado presencia viral en Benín, no confirmada. A día de hoy, la infección no tiene ni tratamiento específico ni vacuna.

Cuando se habla de la presencia de este virus en Nigeria, y quizás también en Benín, esto significa que se encuentra a las puertas mismas de Guinea Ecuatorial. Porque hay una gran movilidad de personas en la subregión. Varias compañías aéreas guineanas mantienen enlaces diarios con las principales capitales del África del Oeste. Están también las canoas, grandes embarcaciones  que pululan el Golfo de Guinea enlazando las principales ciudades ribereñas. El riesgo de propagación del virus a Guinea Ecuatorial es, pues,  muy alto.

Resulta que recorriendo la red, descubro que “el Gobierno de Guinea Ecuatorial tiene elaborado un plan de lucha contra el virus” para que “en caso de un primer ataque (del virus) la propagación sea contenida” (http://fr.starafrica.com/actualites/le-gouvernement-equato-guineen-met-en-place-un-plan-de-lutte-contre-la-fievre-ebola.html).

Buena noticia, a priori. Pero que en nada se corresponde con la realidad que se vive en el terreno. Conociendo la gran  fragilidad, el abandono y las profundas deficiencias del sistema sanitario de Guinea Ecuatorial, así como la falta de experiencia de los profesionales sanitarios del país sobre los brotes del Ebola, no es nada difícil deducir lo dramática que resultaría la aparición del virus en nuestro país. A ello cabe añadir el desconocimiento que planea todavía sobre muchos aspectos de este virus.

Médico, ejerciendo en Bata, la segunda ciudad más importante de Guinea Ecuatorial cuya población oscila entre 100 y 150 mil habitantes, dirijo un centro médico privado que atiende entre 1500 y 2000 personas al año, esta es la primera noticia de me llega de un plan de lucha del Gobierno de Guinea Ecuatorial contra el virus Ebola. Hasta esta fecha, no recuerdo haber oído hablar de instrucción oficial alguna, dirigida a los profesionales de la salud, sobre el comportamiento a adoptar en caso de sospecha de Ebola.

Por lo expuestos que se encuentran los sanitarios frente a este azote, esta situación nos tiene a todos muy preocupados. Aparte de la legítima sospecha clínica que podrá tener el médico, no disponemos en el país de medios de diagnóstico específicos de este virus, hasta el extremo de que sus signos pueden confundirse con los de un paludismo ordinario. Los signos generales de la infección por el Ebola son: fiebre, dolor de cabeza, dolor de articulaciones, dolores musculares, mucho cansancio, diarrea, vómitos, dolor de vientre, falta de apetito. Algunos pacientes pueden presentar, además, una erupción en la piel, ojos rojos, hipo, tos, dolor de garganta, dolor de pecho, dificultad para respirar, dificultad para tragar, hemorragias internas y/o externas.

Los exámenes de laboratorio específicos que permiten detectar el virus del Ébola en la sangre son: la captura del antígeno viral por ELISA; la detección de anticuerpos IgM e IgG por ELISA; la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), o el aislamiento del propio virus. A mi conocimiento, no hacemos ninguno en nuestro país. Solamente comprender lo que significan estos términos supone la posesión de conocimientos que no corren por las calles de nuestro país.

Para el manejo de los infectados, no tenemos conocimiento de ninguna cámara de aislamiento en el país. No disponemos en el país de equipos suficientes de protección para el personal sanitario de todos los hospitales y centros de atención de pacientes en Guinea Ecuatorial.

Ciertamente, no hay todavía evidencia de presencia viral en Guinea Ecuatorial. ¡Que Dios nos guarde! Pero supongamos el caso posible de un paciente sospechoso de Ebola  que se presentaría hoy mismo a mi consulta. En estas condiciones, ¿qué hacemos de él? ¿Qué hacemos nosotros mismos?

Conviene, pues, animar al Gobierno de Guinea Ecuatorial y a sus autoridades sanitarias a hacer efectivas, con muchísima urgencia, además de las medidas enunciadas en su plan, fundamentalmente relacionadas con sanidad exterior, las siguientes disposiciones básicas de prevención:

·         Destinar realmente a este fin, e inmediatamente, las partidas presupuestarias que dice haber asignado a la lucha contra el virus Ebola.

·         Informar masivamente, sensibilizar y poner a disposición de todo el personal sanitario del país, público como privado, las condiciones necesarias para poder manejar, minimizando el riesgo y protegiéndose adecuadamente, un posible caso de Ebola.

·         Disponer equipos de protección personal suficientes para los profesionales de la salud, los técnicos de laboratorio, el personal encargado de manejar cadáveres y el personal de limpieza.

·         Adquirir con urgencia equipos fiables de diagnóstico del Ebola y capacitar al personal para su utilización.

·         Regular con rigor los movimientos de personas a las zonas de riesgo. Disponer en los aeropuertos de Malabo y Bata, así como en los correspondientes puertos, equipos de vigilancia y unidades de aislamiento de pacientes sospechosos.

·         Desarrollar una verdadera campaña de información a la población en todo el país para explicar la situación y las medidas adoptadas para hacer frente a un eventual brote.

·         Regular tajantemente los funerales tradicionales y el manejo de los cadáveres.

·         Evitar el contacto con animales susceptibles de albergar el virus y limitar el consumo de carne de caza en el país, particularmente los simios y los quirópteros.

·         Habilitar cámaras de aislamiento en las principales ciudades del país y disponer de medios de trasporte de pacientes de Ebola desde los diferentes puntos del país hasta las cámaras de aislamiento.

·         Garantizar la aplicación y supervisión eficiente y eficaz de las medidas de protección y de control adoptadas contra el virus.

Como ya lo han hecho otros países africanos, estas son medidas que el gobierno de Guinea Ecuatorial debería tomar ¡ya!

Doctor Wenceslao Mansogo Alo
Médico Jefe del Centro Médico “Espoir” Litoral
Bata – Guinea Ecuatorial